mucho por ganar

Grecia_Laocoonteysushijos_esculturahelenistica

Si no explicamos a los hombres todo lo que pierden por encasillarse en el género vinculado a su sexo, por permitir que le repriman y reprimirse tantos aspectos de su personalidad, tantas facetas de sus vidas; si no les convencemos de que les valdrá la pena el cambio… difícilmente se producirá. No se implicarán ni trabajarán por la igualdad.

Los cambios por presión de terceros, por agradar o mera solidaridad tienen corta vida. En el mejor de los casos, son minoritarios. Las verdaderas modificaciones en la actitud individual se producen por la convicción de que nos proporcionará una mejora personal.

Descargarse de la presión de ser el dominante, de liderar, de tener soluciones, ser intrépido y forzosamente inteligente, fuerte, valiente, llevar las riendas… La obligación de competir y ganar siempre. Poder explorar el territorio prohibido de las emociones, hablar y manifestar abiertamente los sentimientos, admitir el miedo y la duda, la propia ignorancia… expresar afecto sin tiranteces ni medias tintas… Son solo un puñado de las muchas recompensas que la igualdad entre personas, más allá de su sexo y de su género, pueden regalarnos a los hombres. ¿Te lo vas a perder?

Anuncios

el origen de la violencia

Todas las relaciones de poder se sostienen con violencia. Violencia explícita o implícita. El poderoso puede ser benevolente mientras se cumplen sus deseos, hasta que dejan de saciarse. Lo peor es que se sentirá con derecho a descargar su frustración con violencia contra terceras personas, legitimado precisamente por un discurso trenzado durante siglos, tatuado en la mente de tod@s desde que nacemos. Es preciso desmontar estos mitos para prevenir todas sus manifestaciones. El trabajo con las personas es imprescindible, sobre todo con las más jóvenes.

El curso que oferta la asociación para el desarrollo integral de las mujeres Mercedes Machado es una buena oportunidad para formarse y empezar a andar el camino de la reeducación que tanta falta nos hace.

Cartel CURSO

y l@s menores, qué?

Untitled-1

Ha vuelto a pasar. Acaban asesinadas otras dos niñas que mantenían el régimen de visitas con el maltratador de su padre. La orden de alejamiento solo afecta a la madre y el agresor es capaz de sacrificar a sus hijas en su delirio por hacer daño a la madre.

La legislación española no considera víctimas directas a los hijos e hijas de los matratadores. La ONU ya ha sancionado al Estado español por este desamparo que permite a los violentos mantener la relación con sus hij@s, quienes, en la mayoría de los casos, ya lo han visto maltratar a su madre. En ocasiones, hasta después de que la asesine.

Nueve menores han sido asesinados por sus padres en lo que va de año. Desde 1968, la cifra asciende a 270 menores asesinados. El 97% de padres con sentencia firme por maltrato continúa con el régimen de visitas, según datos del Ministerio de Justicia.

algunos motivos

En este discurso falta algo fundamental y que está en la base de la motivación de los hombres feministas: nosotros también ganamos con la igualdad, recuperamos todo lo que el patriarcado nos ha castrado. Con el reparto cultural de roles entre géneros, los hombres también perdemos. Perdemos la sensibilidad, buena parte de las emociones, el derecho a comunicarlas y expresarlas, el contacto físico con los iguales, la emotividad… Somos educados como inútiles para la vida cotidiana, porque no se nos entrena en las habilidades mínimas necesarias para nuestro cuidado personal y de nuestras casas.